Final de etapa, Bombay. Hemos tomado un vuelo interno para saltar hasta nuestro ultimo destino, solamente por ser practicos y ganar mas tiempo a este viaje contrarreloj. El vuelo tarda solamente una hora desde Goa, y si lo hubiermos hecho en tren habrian sido unas 15 horas uando mejor, ya que nos han contado que los monzones han afectado a la linea ferroviaria y ha habido retrasos de hasta 12 horas.
Que os puedo contar de Bombay? Pues que es enorme y tiene 16 millones de habitantes. La verdad es que desde que hemos aterrizado, somos conscientes de que esto no tiene nada que ver con todo lo que hemos visto hasta llegar aqui. La cosa cambia completamente y aqui si que tenemos unos enormes suburbios de chabolas, una trafico endemoniado e incluso ninos persiguiendo los coches de turistas para vendernos libros cada vez que paramos en el gran atasco de entrada.
Ha sido dificil hasta encontrar hotel, de hecho tuve que hacer 9 llamadas de telefono hasta que consegui reservar habitaciones ya que todo estaba ocupado. Pero bueno, hemos tenido suerte dentro de todo y hemos conseguido alojamiento en el barrio de Colaba, frente a la bahia y al lado de la Puerta de India. Esto casi es una senal premonitoria que barrunta nuestra marcha, ya que simboliza la entrada y la salida de los ingles de estas tierras.
Esta sensacion de estar en otra India, distinta y mas dura que hasta ahora, ha ido creciendo conforme hemos ido descubriendo la ciudad, sus calles repletas de gente y actividad, sus mercados bulliciosos y sus ricones. Los contrastes son enormes, incluso para nosotros. Sin ir mas lejos, hoy despues de cenar en el Cafe Churchill, y camino de nuestro hotel, hemos estado en la puerta de una discoteca de aqui donde habia paparachis con sus camaras en ristre y expectantes. Les hemos preguntado y nos han dicho que habia una fiesta privada de la gente de Bollywood, y hemos estado unos minutos viando como llegaban mercedes, y a solo cinco metros en esa misma calle la acera estaba acinada de gente durmiendo en la calle, e incluso habia varias chabolas con rata incluida…. en fin, contrates y diferencias, todo depende desde el lado al que te toque mirarlo.
Y aqui estoy escribiendo estas lineas, para cerrar esta etapa, charlando durante largo rato con el recepcionista del hotel, sobre la India, la religion y compartiendo nuestros puntos de vista. La verdad es que ha sido muy agradable, y como casi todo en este viaje, nos deja un buen sabor de boca, aunque sea solamente superficial. Pero estoy seguro que habra mas oportunidades de profundizar y regresar de nuevo. De momento, cuando regresemos y os contemos todo esto en persona, me consta que es cuando empezaremos a sacar nuestras conclusiones y balance de este viaje, que por su intensidad no nos ha permitido apreciar y asimilar completamente. De momento nos hemos empapado de muchas cosas, y poco a poco iran emergiendo en todo su sentido para darle mayor plenitud a nuestra pequena aventura. Namaste.